Ciro Castillo fue capturado tras un paciente y minucioso seguimiento realizado por las autoridades, que permitió ubicarlo escondido en las instalaciones del Gobierno Regional del Callao. El investigado se ocultaba en un pequeño compartimiento subterráneo, tipo sótano, donde personas cercanas a su entorno le proporcionaban diariamente alimentos y servicios básicos para evitar que fuera descubierto.
La ubicación exacta se logró gracias a un reglaje a sus allegados, lo que permitió dar con su paradero y ejecutar la orden de captura vigente en su contra. Castillo es señalado como el presunto cabecilla de una peligrosa organización criminal denominada “Los Socios del Callao”, la cual estaría vinculada al favorecimiento irregular de contratos y licitaciones millonarias a determinadas empresas.
Cabe recordar que Ciro Castillo se encontraba prófugo de la justicia y que, durante este periodo, solo se manifestaba públicamente a través de sus redes sociales y de su abogado, quienes sostenían que era víctima de una supuesta “persecución política”, mientras permanecía en la clandestinidad.

