El Estado peruano ha destinado alrededor de S/ 80 millones al financiamiento público directo de partidos políticos y alianzas electorales, recursos que provienen del erario nacional y que están contemplados en la Ley de Organizaciones Políticas.
El desembolso de estos recursos ha generado indignación en amplios sectores de la población, quienes cuestionan que ninguna organización política haya renunciado total o parcialmente a este financiamiento, pese a que se trata de dinero público.
Para muchos ciudadanos, el hecho de que todos los partidos aceptaran los fondos refuerza la percepción de que existe una desconexión entre la clase política y las necesidades reales del país. En redes sociales, se repite la crítica de que el dinero del pueblo termina financiando propaganda política, mientras persisten problemas estructurales sin solución.
Estos son los montos que han recibido los partidos políticos de parte del estado.


