Atendiendo el pedido del fiscal Rodolfo Salazar Araujo el Primer Juzgado Penal de Investigación Preparatoria de flagrancia resolvió dejar en libertad al policía Fernando Zegarra Mejía al que se le imputa el delito de lesiones culposas graves en agravio de Karen Tafur Philips y de su menor hija de 6 años.
El juez Andrés Vargas resolvió dictar mandato de comparecencia restringida quedando obligado el imputado a efectuar un pago de cuatro mil soles por concepto de caución lo que se suma a los 10 mil soles que depositó la familia del imputado en favor de la agraviada en una cuenta del Banco de la Nación.
De todos modos el caso va a pasar a juicio al no haberse llegado a un acuerdo respecto de la reparación civil. La parte agraviada solicitó la suma de 300 mil soles lo que cubriría los daños médicos, además del lucro cesante y daño moral y posterior tratamiento de la niña. En tanto la parte investigada propuso la suma de 60 mil soles.
Cabe precisar que el imputado aceptó su responsabilidad en los hechos materia de imputación pero al no llegar a un acuerdo respecto de la reparación civil el caso pasa a juicio.
En las siguientes horas el policía Fernando Zegarra Mejía abandonará las instalaciones de la carceleta judicial. En el exterior del módulo penal de flagrancia le esperan sus familiares.
Cabe precisar que en el sistema penal peruano, un juez sí puede decidir sobre la medida de coerción, pero tiene límites respecto a lo que pide el fiscal. La razón principal es el principio acusatorio: el juez no puede reemplazar al Ministerio Público ni asumir el rol de acusador. En este caso el fiscal planteó la medida de comparecencia restringida.


