La audiencia de juicio inmediato contra el efectivo policial Fernando Zegarra Mejía fue frustrada debido a la actitud obstruccionista de su abogado defensor, Becque César Tercero Mimbela Veintimilla. La sesión, convocada por el Segundo Juzgado Penal Unipersonal Transitorio de Flagrancia, comenzó con la presencia de todas las partes, incluyendo al abogado Ronald Contreras como actor civil de la parte agraviada.
Mimbela Veintimilla asumió la defensa tras la renuncia del abogado anterior, Joel Zavaleta Vega, aunque no se aclaró el motivo de esta renuncia.
Desde el inicio de la audiencia, el abogado defensor cuestionó la naturaleza del juicio, argumentando que el caso debía ser tratado en un juzgado común debido a que su cliente fue detenido por conducción en estado de ebriedad. Sin embargo, la acusación fiscal se centra en lesiones culposas agravadas, lo que indica que el abogado no estaba al tanto del expediente.
A pesar de las explicaciones del juez Efer Díaz Uriarte sobre la procedencia del juicio inmediato, el abogado persistió en su postura, alegando falta de garantías para un debido proceso.
El fiscal Rodolfo Salazar Araujo calificó la actitud del abogado como obstruccionista, lo que llevó a Mimbela a retirarse de la audiencia y de la defensa de Zegarra Mejía. Ante esta situación, el juez decidió remitir copias al colegio de abogados correspondiente y le impuso una multa.
Al quedar el acusado sin defensa, el juez ordenó que se designe un nuevo abogado en un plazo de 24 horas y reprogramó la audiencia para el 22 de junio. Aunque Zegarra tiene derecho a cambiar de abogado, la frustración del juicio puede interpretarse como una estrategia obstruccionista que genera dudas sobre sus intenciones.


