Inicio Artículos Destacados Amnistía Internacional: La pobreza es la peor crisis de derechos humanos

Amnistía Internacional: La pobreza es la peor crisis de derechos humanos

Más de 950 millones de personas se acuestan cada noche con hambre; 1.000 millones viven en asentamientos precarios; Cada minuto muere una mujer por complicaciones derivadas del embarazo; 1.300 millones de personas no tienen acceso a una asistencia médica básica; 2.500 millones no tienen acceso a servicios sanitarios adecuados, y por ello mueren cada día 20.000 niños y niñas.

Las personas que sufren la pobreza se enfrentan diariamente a amenazas contra su seguridad y la de su familia, y están sobreexpuestas a la violencia estatal y a la de los grupos armados.

Con demasiada frecuencia, los tribunales, la policía, los organismos asistenciales, los servicios urbanos y el sistema educativo tratan a quienes viven en la pobreza con desprecio o indiferencia. Sus opiniones no se tienen en cuenta. Se reprimen sus esfuerzos por organizarse y no se les permite informarse de las cuestiones vitales para sus comunidades. Ya sea porque se les silencia deliberadamente o porque la indiferencia les hace enmudecer, el resultado es que no tienen voz.

Pero los derechos humanos son la clave para salir de la trampa. Constituyen el único marco global en el cual todas las personas tienen derecho a obtener alimentos y agua, a la asistencia médica básica, a la educación y a la vivienda, a la igualdad de oportunidades, a un nivel de vida adecuado, a la seguridad, a vivir sin miedo, a participar…

Amnistía Internacional hace campaña para pedir a los Estados que protejan los derechos de los habitantes de asentamientos precarios, que pongan fin a las muertes innecesarias de mujeres por complicaciones en el embarazo y que garanticen que las empresas respetan los derechos de quienes viven en la pobreza.

La pobreza no tiene nada de inevitable. La pobreza tiene responsables. Amnistía Internacional ha trabajado intensamente desde su nacimiento en 1961 para liberar a miles de presos de conciencia en todo el mundo, y pedir cuentas por los abusos cometidos contra ellos. Hoy nos movilizamos para liberar a los presos de la pobreza, y exigir dignidad para todas las personas.

Amnistía Internacional