Una grave crisis se cierne sobre el proyecto regional «Hatun Áncash». Más de 19 alcaldes, que representan a diversas provincias y distritos de la región, se han reunido en la sede del Gobierno Regional para exigir la inmediata liberación de los fondos prometidos para obras prioritarias.
Los burgomaestres han expresado su profundo malestar por la demora en la asignación del presupuesto, a pesar de que los proyectos ya han sido evaluados y viabilizados.
Consideran que la paralización de estas obras no solo afecta directamente a la población, sino que también atenta contra la confianza en el gobierno regional.
¿QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO EN EL GOBIERNO REGIONAL?
El principal punto de conflicto es una denuncia de supuesta corrupción que, aunque no ha sido probada, ha sido utilizada como excusa para frenar los proyectos.
Los alcaldes rechazan esta justificación y advierten que no permitirán que una denuncia sin fundamento arruine los acuerdos alcanzados. Incluso, varios de ellos han manifestado que tomarán acciones legales contra el alcalde de Sihuas, a quien acusan de difamación por dañar la honorabilidad de los funcionarios.
Además, los alcaldes han hecho un llamado urgente a los consejeros regionales para que agilicen la aprobación de los dictámenes e informes técnicos.
La burocracia y la demora están poniendo en riesgo la ejecución de obras de gran impacto para las comunidades.
El mensaje de los alcaldes es claro: el dinero del pueblo no debe ser «manoseado» ni utilizado como herramienta política.
Exigen respeto a los acuerdos, transparencia y celeridad para que las obras que tanto necesita la población de Áncash se conviertan en una realidad.


