La Dirección Regional de Salud (Diresa) de Áncash ha confirmado cuatro casos de tos ferina en la región durante los primeros meses de 2025, además de dos casos probables en análisis. Los casos confirmados incluyen a una bebé de cuatro meses, un bebé de un año, un niño de ocho años y una mujer de 37 años, todos residentes en Chimbote. Estos casos fueron detectados entre la tercera semana de marzo y la segunda semana de abril, y todos los pacientes ya han recibido el alta tras una evolución favorable.
El jefe de Epidemiología de la Diresa, Jaime Salazar Vargas, destacó que la tos ferina es una enfermedad altamente contagiosa que puede propagarse rápidamente, con una sola persona capaz de infectar a hasta 17 individuos. Por ello, enfatizó la necesidad de reforzar las medidas preventivas, como el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas ante síntomas respiratorios y la vacunación.
Los síntomas iniciales de la tos ferina pueden confundirse con los de un resfriado común, pero posteriormente se presentan tos intensa y persistente, que puede provocar vómitos y asfixia, especialmente en niños pequeños. Salazar instó a padres y cuidadores a reconocer estos signos y buscar atención médica inmediata para evitar complicaciones graves.
Lorena Cerna Toledo, jefa de la Estrategia de Inmunizaciones de la Diresa, informó que hay suficientes dosis de la vacuna contra la tos ferina disponibles en los centros de salud de Áncash, tanto para niños como para gestantes. El esquema nacional de vacunación incluye dosis a los 2, 4 y 6 meses, con refuerzos a los 18 meses y a los 4 años, además de una dosis para gestantes para proteger a los recién nacidos. La vacuna es gratuita y accesible en todos los centros de salud de la región.

