Frente a la débil institucionalidad ambiental y la falta de respuestas efectivas del Estado peruano, organizaciones sociales y personas afectadas por metales pesados en zonas mineras del Perú han decidido acudir al ámbito internacional para exigir justicia. Delegaciones de Áncash y Moquegua presentaron en Alemania sus denuncias sobre afectaciones al agua, al ambiente y posiblemente a la salud humana generadas por actividades de gran minería vinculadas a la cadena global del cobre.
Durante una conferencia de prensa en Berlín, Estela Rojas Bruno, pobladora del Puerto Huarmey afectada por metales pesados, expuso de primera mano cómo viven la población de 9 de Octubre y Puerto Huarmey en territorios donde las operaciones mineras han dejado indicios persistentes de contaminación del agua superficial y subterránea, cultivos agrícolas, el aire y las zonas de pesca.
Los testimonios de Estela coinciden con evidencias recogidas por entidades oficiales como la Dirección Regional de Salud (DIRESA) de Áncash, así como por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). Desde hace varios años, estos estudios advierten el riesgo sanitario y ambiental derivado de la presencia de arsénico, plomo, manganeso y otros metales pesados en agua, aire y suelos. Los impactos ya se manifiestan en problemas a la salud de la población de estos sectores con la presencia de altos niveles de exposición de arsénico en el cuerpo, lo que configura graves vulneraciones a los derechos humanos.
Denuncia en Alemania contra Aurubis por incumplir la debida diligencia
Ante este panorama, Rojas Bruno presentó una denuncia ante la Oficina Federal de Asuntos Económicos y Control de Exportaciones de Alemania (BAFA) contra la empresa transnacional Aurubis, la fundición de cobre más grande de Alemania. La denuncia señala que la empresa estaría incumpliendo sus obligaciones de debida diligencia en su cadena de suministros, afectando los derechos humanos y ambientales de las poblaciones locales de Puerto Huarmey y 9 de Octubre.

Zona de embarque de la empresa Antamina en Huarmey – Áncash
La cadena comienza en el Perú:
- En Áncash, Antamina opera un mineroducto y una planta de filtrado en Puerto Huarmey, donde se registran altos niveles de exposición a metales pesados en niñas, niños y adultos, así como contaminación en pozos de agua y techos de las casas.
Parte de la producción de la minera Antamina es exportada a Aurubis, que, según la Ley de Cadena de Suministro alemana vigente desde 2023, tiene la responsabilidad de garantizar que su actividad no se base en violaciones ambientales o de derechos humanos.
La presentación pública de estos casos subraya la urgente necesidad de que Alemania, como país miembro de la cadena global del cobre, investigue y supervise el rol que cumplen empresas como Aurubis y sus socios comerciales en el Perú.
Para Puerto Huarmey, esta acción representa una esperanza para que sus casos sean escuchados y conocidos. Las comunidades no pueden seguir cargando con los costos ambientales y de salud de una industria que genera riqueza para Europa, pero deja contaminación, enfermedad y vulneración de derechos en el Perú. (Datos Red Muqui)

