Los agricultores del sector de Sechín Bajo en Casma, específicamente en el fundo San Isaías, han expresado su descontento debido a los olores desagradables provenientes de una poza de oxidación de aguas residuales que hay en ese sector.
Los afectados señalan que la empresa responsable no ha implementado las medidas necesarias para mitigar el impacto ambiental. Esta situación ha generado un malestar constante entre los pobladores y plantea riesgos para la salud de quienes residen y trabajan en la zona, lo que ha llevado a denuncias anteriores.
Los habitantes también han observado un aumento significativo de zancudos y moscas, lo que agrava la situación sanitaria y ambiental. La ubicación de la poza, a pocos metros de una zona arqueológica del Complejo Arqueológico de Sechín, añade una dimensión crítica a la problemática, dado su valor patrimonial.
Ante esta situación, los vecinos y agricultores han solicitado de manera urgente a las autoridades competentes, como el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) y la Municipalidad Provincial de Casma, que realicen las inspecciones necesarias. El objetivo es identificar a los responsables y adoptar las medidas adecuadas para resolver este problema ambiental que afecta la calidad de vida y la salud de la comunidad.

