El Juzgado de Familia de Casma, impuso estrictas reglas de conducta a cuatro adolescentes investigados por la presunta comisión de una infracción a la ley penal en la modalidad de receptación agravada, en agravio de un ciudadano.
Durante la audiencia de sustentación de internamiento preventivo, desarrollada de forma virtual el último domingo, la jueza Mendoza Galarreta resolvió no dictar internamiento, pero sí imponer a los adolescentes el régimen de comparecencia restringida, lo que implica el cumplimiento obligatorio de medidas específicas de vigilancia y control.
Los adolescentes involucrados, todos entre 14 y 16 años de edad, deberán acudir al juzgado cada quince días para registrar su asistencia, informar sobre sus actividades lícitas, no cometer nuevas infracciones, no salir de la localidad sin autorización del juzgado, presentarse para la apertura de su tarjeta de control social y pagar una caución.
Además, el juzgado ordenó la entrega inmediata de los menores a sus padres y apoderados legales, quienes asumirán la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las reglas impuestas.
Estas medidas buscan garantizar el seguimiento adecuado de los adolescentes y promover su reintegración responsable a la sociedad, dentro del marco legal que protege los derechos de los menores, pero también vela por la seguridad ciudadana y la reparación del daño. El Ministerio Público anunció su intención de apelar la decisión judicial.


