Un intento de justicia terminó de la manera más inesperada para Víctor Castañeda (43), quien acudió a una comisaría de Chiclayo para denunciar una estafa virtual, solo para ser detenido por los propios agentes. El suceso se inició cuando Castañeda intentó formalizar una denuncia; según su testimonio, había realizado una compra por internet, concretando un pago de S/ 768 a través de la aplicación Yape.
Tras horas de espera, el producto nunca llegó y el supuesto vendedor lo bloqueó, consumando el fraude.
Indignado por la pérdida de su dinero, Castañeda se presentó ante la Policía Nacional del Perú (PNP) para denunciar al titular de la cuenta bancaria utilizada en la estafa.
Sin embargo, mientras los agentes completaban la documentación de rigor, una alerta de requisitoria saltó en el sistema.
Para sorpresa de todos los presentes, el denunciante, Víctor Castañeda, tenía una orden de captura vigente por el delito de omisión a la asistencia familiar; es decir, por incumplimiento en el pago de alimentos.
Ante este giro irónico, los policías se vieron obligados a actuar conforme a ley. El hombre que había llegado a buscar justicia por un delito, fue puesto inmediatamente bajo custodia y quedó a disposición de la autoridad judicial competente.
Ese día, Víctor Castañeda sufrió una pérdida triple y consecutiva: Perdió su producto (nunca entregado), perdió su dinero (S/ 768 yapeados) y perdió su libertad (por la orden de captura).

