El Ministerio Público ha decidido no solicitar prisión preventiva contra Anderson Renzo Calderón Cruz, conductor del vehículo conocido como “burrita”, debido a que la pena estimada por el delito investigado no supera los cinco años de cárcel efectiva.
Según el análisis fiscal, la pena oscila entre cuatro y seis años, pero la ausencia de circunstancias agravantes o atenuantes privilegiadas sugiere que la sanción sería inferior a cinco años, lo que impide su cumplimiento efectivo según la normativa procesal.
Además, se ha verificado que Calderón Cruz no tiene antecedentes penales, lo que lo clasifica como un agente primario. En este contexto, la Fiscalía ha optado por solicitar un proceso inmediato ante el Juzgado de Flagrancia de la Corte del Santa, lo que permitirá una resolución más rápida del caso.
Existe la posibilidad de que el imputado reconozca los cargos y reciba una condena suspendida, además de la obligación de pagar una reparación civil. Si no cumple con esta obligación, podría revocarse la suspensión de la pena y ser internado en el penal de Cambio Puente.
El accidente ocurrió el 7 de abril de 2026, cuando el vehículo de placa C2J-720 se despistó e impactó contra dos viviendas en Chimbote. El vehículo involucrado es un ómnibus de la marca Mitsubishi Fuso, propiedad de Nila Estela Saona Rojas.
Entre los afectados, el menor Jeremy Sebastián López Romero, de 17 años, fue el más gravemente herido y tuvo que ser trasladado al Hospital Nacional Hipólito Unanue para recibir atención especializada. También resultaron heridos Jouseph Esteban Ruiz Sonapo (19), Jako Fabián López Romero (14) y Alison Tatiana López Romero (7).

