Un sujeto quien realizaba tocamientos indebidos a su propia hija desde que tenía 10 años de edad aprovechando que dormían en una misma habitación, fue condenado a 12 años de cárcel, responsable del delito contra la libertad sexual en la modalidad de actos contra el pudor en agravio de una menor de edad.
Wilfredo Noé Vera Mendoza (45), durante los años 2009 al 2013 realizaba constantes tocamientos indebidos en sus partes intimas a su pequeña desde que ella tenía solo 10 años de edad y que incluso realizaba acciones obscenas en su delante, aprovechando que dormían en una habitación de su vivienda de la Urb. Garatea en el distrito de Nuevo Chimbote.
La menor contó en cámara gessel que cuando cumplió 13 años, le contó de los abusos que sufría a su progenitora, quien la tildó de ‘loca’ y no dió credibilidad a los abusos de su padre. Cansada de los tocamientos de los que era objeto la menor consigue ayuda para denunciar los hechos, siendo llevada a las oficinas de la Defensoría Municipal del Niño y el Adolescente de la Municipalidad distrital de Nuevo Chimbote, donde además de acoger su denuncia, tomaron conocimiento que incluso el padre la amenazaba, asegurándole que al salir de la cárcel acabaría con su vida.
Tras evaluar todos los elementos de convicción debatidos durante el juicio oral, los jueces decidieron condenar a esta pena gravosa al sujeto, bajo la premisa de que además de cometer estos delitos era nada menos que el padre biológico, por lo que deberá responder por el grave daño que le ocasionó a la menor.

