El Cuarto Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia del Santa, dicto nueve meses de prisión preventiva en contra de M. E. G. M. (17) por su presunta participación en un caso de extorsión agravada contra un comerciante de Chimbote.
Los hechos ocurrieron el pasado 2 de octubre cuando el propietario de una farmacia ubicada en el asentamiento humano Villa España, denunció haber recibido una nota extorsiva. El mensaje, escrito en un cartón, exigía el pago de 20 mil soles bajo amenaza de muerte: «CONTACTANOS O ATENTE A LAS CONSECUENCIAS 904 008 107 A LAS 4:00 PM LLAMAS O MUERES 20.000 MIL».
Gracias a las cámaras de seguridad instaladas en su negocio, el comerciante identificó a los sospechosos y presentó la denuncia en la DEPINCRI Chimbote. Por lo que, personal del Equipo de Investigación de Extorsiones y Secuestros inició de inmediato la búsqueda, logrando intervenir primero a dos menores de 14 y 15 años en la intersección del jirón Salamanca con jirón Segovia, a quienes en el registro personal se les encontró cartuchos de arma de fuego calibre 9mm y un cartucho de dinamita.
Ambos menores, al verse descubiertos, señalaron de manera voluntaria al menor de edad de iniciales M. E. G. M. (17) como la persona que había dejado la nota extorsiva. Por lo que, con esta información, los efectivos policiales lo ubicaron cerca del mercado mayorista a las 12:19 horas y al practicarle el registro, se le halló un bolso dentro del cual se halló un celular, un cartucho de dinamita marca FAMESA y una pistola tipo réplica de plástico.
El Ministerio Público imputa al adolescente los delitos de extorsión agravada que prevé una pena de 15 a 25 años, así como el delito de tenencia ilegal de materiales peligrosos que se sanciona con pena de 6 a 15 años. Al tratarse de un concurso real de delitos la fiscal, Conni Melissa Mendoza Veneros estimó que la pena mínima probable superará ampliamente los 5 años de pena privativa de libertad por lo que la condena que se impondrá será con prisión efectiva.
El caso expone la grave realidad de menores de edad incorporados a estructuras delictivas que atemorizan a comerciantes mediante amenazas y cobros ilegales.

