Maiquel Castillo Ellen, de 28 años, es conocido en las fiestas infantiles como Maiq Kids. Desde hace doce años trabaja como payaso y malabarista, y en esta emergencia sanitaria ha decidido llevar alegría a los niños de Coishco, Áncash, que viven en situación de pobreza.
El lunes 4 de mayo, Maiquel volvió a dar vida a su personaje para hacer reír a los menores y a sus familias. Pero esta vez agregó un elemento a su vestuario: la mascarilla.
Debido al aislamiento social, el público solo pudo disfrutar de un breve show desde sus puertas y ventanas.
Maiq es integrante del Proyecto Amanecer, impulsado por un grupo de vecinos de Coishco, provincia del Santa, que ha emprendido una campaña de solidaridad. Sus compañeros y él entregaron el lunes pasado 100 canastas de víveres a los niños de siete asentamientos humanos.
“Estoy satisfecho con la labor que realiza el grupo porque de alguna u otra manera trata de solidarse con las personas que más lo necesitan. Con esta acción queremos decirles a los niños que nosotros estaremos en las buenas y en las malas, a pesar de las peores circunstancias siempre vamos a estar ahí”, dice el payaso.
En Áncash, casi un millar de personas se han contagiado con el COVID-19 y 92 pacientes han muerto a causa de este mal. En el distrito de Coishco, 70 pobladores han sido infectados y ocho han perdido la vida. Solo seis han vencido a esta enfermedad.
“La presencia de un payaso es una gran motivación porque hay muchas personas que la están pasando mal, quizá no sonríen o no son felices desde mucho tiempo. Con mi presencia espero haber robado alguna sonrisa en este tiempo complicado para todos”, agrega Maiquel.
Kenyi Velarde Quispe, coordinador del Proyecto Amanecer, comenta que han logrado repartir leche, galletas, conservas de pescado, pan y azúcar. “La idea es que los niños más vulnerables reciban la bolsa de alimentos para que se sientan queridos, importantes y compartan con sus familias un pancito en su desayuno. Queremos que se lleven la mejor imagen de los adultos y que sepan que en tiempos difíciles todos podemos ser solidarios”, sostiene. (DEC)


