Agentes del Serenazgo y de la Policía Municipal despejaron a meretrices de la vía pública y quemaron colchones que eran utilizados como hotel al paso y como fumadero por indigentes de nacionalidad extranjera.
El hecho se suscitó en la esquina de los jirones Leoncio Prado y Tumbes, donde en una de las paredes había un forado, que era aprovechado por las meretrices y los parroquianos en horas de la noche para hacer de las suyas.

