El pueblo de Tambo Real, ubicado en el distrito de Santa, en Áncash, se ha convertido en un ejemplo en la lucha contra el coronavirus (covid-19). Hace más de un mes este poblado fue el segundo, después de Nuevo Chimbote, en reportar casos positivos. El temor de las autoridades de salud era que Tambo Real se convierta en un foco infeccioso; sin embargo, la realidad hoy es otra.
Para sorpresa de las autoridades de Áncash, en especial de la Red de Salud Pacífico Norte, Tambo Real no presenta desde hace 15 días un nuevo caso positivo de coronavirus.
La alarma de que la enfermedad se expanda rápidamente en el pueblo hizo reaccionar a los dirigentes y vecinos, quienes se organizaron para contrarrestar a la pandemia.
A la entrada de Tambo Real se instaló una cámara de desinfección que los pobladores han elaborado con sus propios recursos. Al menos dos veces por semana, un grupo de jóvenes de la zona se encarga de ejecutar acciones de desinfección en las calles.
Toda aquella persona que desea ingresar a Tambo Real debe pasar primero por la cámara de desinfección y portar mascarillas.
En las bodegas, los mismos dirigentes de cada cuadra cuidan que se respete el metro de distancia y que nadie salga de su vivienda sin tener la indumentaria de protección correspondiente.
“Con ese sistema hemos podido controlar la enfermedad y ya que no tenemos un caso más”, refiere el teniente gobernador de Tambo Real, Alberto Leopoldo Ishikane Benavides.
En efecto, aunque el paciente cero de Tamboreal falleció, el otro caso fue dada de alta y se ha recuperado.
Las autoridades de Salud de Áncash han puesto como ejemplo al pueblo de Tambo Real, de que las acciones comunitarias en coordinación sí pueden controlar el avance del letal coronavirus.
Diferente es en la zona urbana, específicamente en la ciudad de Chimbote, donde los ciudadanos no respetan el aislamiento social y prácticamente se ha convertido en el epicentro de la pandemia en esta región, ya que es en donde más casos se reportan, así como fallecimientos.

