El fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, consideró que, de ser necesario, el Callao puede ser intervenido como sucedió en la región Áncash, a fin de desentrañar las redes del crimen organizado y la corrupción que afectan dicha jurisdicción costera.
En diálogo con RPP Noticias, advirtió que así como se presentan las cosas se puede pensar seriamente en esa posibilidad pues se están desbordando los controles de seguridad, policial y judicial.
“No es grata esa idea de una intervención en el Callao pero si es necesario y no hay otra alternativa (debe ser) ahora para evitar algún tipo de consecuencia que podamos lamentar después, creo que debería evaluarse positivamente eso”, remarcó.
El pasado 5 de diciembre el Ejecutivo oficializó la declaratoria de estado de emergencia de la provincia constitucional del Callao por 45 días calendario, a fin de fortalecer la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado.
Mientras dure dicha medida, la Policía Nacional del Perú mantendrá el control interno y se suspenderán los derechos constitucionales relativos a la libertad y seguridad personal y a la inviolabilidad de domicilio.
Para la lucha contra el delito, recordó Sánchez que el Ministerio Público tiene una fiscalía especializada a nivel nacional que coordina tanto con Lima como con las provincias y posee más de 300 fiscales para dicha labor.
De igual forma -refirió- se cuenta con un observatorio de criminalidad que proporciona datos que sirven de pauta o diagnóstico; no obstante, dijo que para atacar se necesita elementos que trascienden el trabajo fiscal.