El Carnaval Huaracino está siendo manoseado y usado como vitrina política, esto ya no es coincidencia: es figuretismo descarado. Vecinos y gestores culturales denuncian un manoseo político las actividades del Carnaval Huaracino.
Aseguran que la tradición está siendo utilizada como vitrina para campañas encubiertas. Uno de los aprovechadores es el ciudadano Arturo Escobar (APP), quien se presenta en toda actividad para buscar cámaras y aplausos en cada barrio, desplazando el verdadero sentido de la fiesta.
Y mientras esto pasa, el Patronato del Carnaval Huaracino, encabezado por David Rosales, calla. Un silencio que indigna.
El carnaval le pertenece al pueblo y a su cultura, no a los egos políticos de turno. Es momento de que los organizadores den la cara y pongan un alto a esta situación.



