El uso de un dron en el nevado Huascarán ha permitido identificar huellas y grietas en la zona donde desaparecieron los montañistas Alejandro Ugarte, Saúl Mendoza y Arturo Salas, constituyendo el primer indicio aéreo que puede guiar las labores de rescate.
Un equipo de rescatistas voluntarios, liderado por Beto Pinto Toledo, ascendió a 5,500 metros para operar el dron y reconstruir la posible ruta de los alpinistas. Las imágenes obtenidas revelan huellas a altitudes de entre 6,300 y 6,400 metros, así como grietas formadas por tormentas y avalanchas recientes.
Pinto Toledo explicó que el análisis de la geolocalización, las huellas y la información del dispositivo Garmin de los montañistas ha permitido reducir el área de búsqueda. La hipótesis principal sugiere que los alpinistas intentaron descender por una zona con profundas grietas, donde se presume ocurrió el accidente. Aunque el dron no logró localizar a los desaparecidos, sí ayudó a definir un sector específico para las próximas operaciones de rescate, entre los 6,400 y 6,500 metros de altitud.
Además, Pinto Toledo expresó su preocupación por la falta de recogida del grupo de rescatistas por parte de un helicóptero tras finalizar la misión, a pesar de la coordinación previa con la Policía y la Fuerza Aérea del Perú. Esto obligó al equipo a caminar más de seis horas para regresar a Huaraz.
A pesar de las difíciles condiciones del terreno y los riesgos asociados al rescate en alta montaña, tanto los equipos de búsqueda como las familias de los montañistas mantienen la esperanza de encontrarlos.


