Más de 500 trabajadores del Gobierno Regional de Áncash han denunciado que se les está obligando a abandonar sus oficinas actuales sin condiciones adecuadas para su reubicación, calificando esta decisión como arbitraria y mal planificada.
Durante una conferencia de prensa, los tres sindicatos de la sede regional expresaron su fuerte oposición a la gestión actual, señalando que los nuevos espacios propuestos no cumplen con los requisitos mínimos para ofrecer un servicio eficiente a la ciudadanía. Hasta el momento, no han recibido información clara ni formal sobre su reubicación.
Los dirigentes Édison Villanueva, Carlos Paredes y Dante Cruz afirmaron que esta medida refleja la improvisación de las autoridades, quienes han tomado decisiones sin diálogo con los trabajadores ni una evaluación técnica de los nuevos espacios. En respuesta a esta situación, han anunciado un paro preventivo de 24 horas para el 10 de abril, como protesta por lo que consideran una violación de sus derechos laborales y un riesgo para el funcionamiento adecuado de la administración pública.
Los trabajadores han aclarado que no se oponen a la construcción del nuevo hospital, pero exigen que el proceso de traslado se realice de manera ordenada y planificada, garantizando condiciones dignas. Además, advirtieron que, si no reciben una respuesta del gobernador regional, considerarán medidas más radicales en los próximos días.


