El comercio informal nuevamente se apoderó de las principales calles del centro de Huarmey, la desidia y abandono del personal municipal provocaron un congestionamiento en varios sectores de la ciudad.
Desde tempranas horas de la mañana, los vendedores llegaron con su mercancía y, poco a poco, se fueron instalando en los alrededores del mercado modelo así como el jirón 28 de julio, Iquitos y Casma.
La nula presencia del personal municipal para impedir que los comerciantes tomen las veredas y las pistas originaron que el transito peatonal y vehicular en esos sectores se volviera un caos y desorden.
Hasta el centro de Huarmey llegaron pobladores de diversos sectores para realizar sus compras de Año Nuevo, como prendas amarillas, uvas, flores, juegos pirotécnicos, entre otros.

