Las recientes avalanchas en el nevado Huascarán han generado preocupación debido a los accidentes que han dejado heridos, fallecidos y desaparecidos, lo que indica un riesgo de eventos más severos. Juan Torres Lázaro, subdirector de Riesgos Asociados a Glaciares del Inaigem, enfatiza que el peligro no se limita a un solo pico, sino que abarca gran parte del macizo, lo que requiere vigilancia constante y preparación de las comunidades en riesgo.
Torres subraya la importancia de que los gobiernos locales colaboren con la población para identificar zonas seguras y rutas de evacuación. Destaca que la preparación debe ser seria, ya que hay áreas que podrían considerarse no mitigables. En respuesta a esta situación, la Gerencia Regional de Gestión del Riesgo de Desastres de Áncash ha proporcionado planes y mapas de evacuación a las autoridades de varios distritos, estableciendo rutas seguras y zonas de refugio.
Estos planes se basan en información recopilada sobre elementos expuestos y datos geoespaciales, y tienen como antecedente un informe del Inaigem sobre una avalancha de hielo en mayo de 2025. Este estudio reveló que Mancos podría ser una de las localidades más afectadas en caso de un desprendimiento significativo del glaciar Raymondi 3, lo que podría generar un aluvión que alcanzaría el río Santa en menos de 16 minutos. Esto resalta la urgencia de que las comunidades conozcan las rutas de evacuación y las áreas seguras con anticipación.

