Ronaldo Mamani Lorenzo (26), conductor de colectivo en la ruta Puno-Juliaca, fue detenido como principal sospechoso de de la desaparición de su pareja Lisbeth Erica Chañi Marca (25), quien fue asesinada y descuartizada. Mamani lorenzo se quitó la vida colgándose en el calabozo de la sede de la División de Investigación Criminal (Divincri) en la Región Puno.
Las primeras pericias permitieron reconstruir los hechos a partir de rastros y hallazgos forenses. Según la investigación, la víctima salió rumbo a una discoteca la noche del 22 de julio, aquella noche Mamani atacó a Lisbeth en medio de una discusión. Luego trasladó el cuerpo al baño de la vivienda, donde lo desmembró. Posteriormente, dispersó los restos en diferentes puntos de la carretera hacia Moquegua, utilizando la combi que manejaba para el servicio interprovincial.
La búsqueda de Lisbeth se apoyó en datos del GPS de la unidad, de placa X9E-958. Así, las autoridades localizaron parte de los restos dentro de un costal, en las aguas del río Cutimbo, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Puno. Otros fragmentos fueron hallados cerca del puente Aguas Termales y en distintas zonas de la vía.
El papel del luminol resultó decisivo para la investigación. Este reactivo reveló presencia de sangre en la habitación, el baño, las gradas y el interior del vehículo, además de rastros en las manos de Mamani, pese a los intentos de limpieza.
Un día después de su detención, Ronaldo Mamani fue hallado colgado en el calabozo del complejo policial Santa Rosa. Su muerte ocurrió antes de la conclusión de la investigación sobre la desaparición y el asesinato de Lisbeth Chañi, por lo que el caso quedó bajo escrutinio adicional de las autoridades. La policía y el Ministerio Público realizan diligencias para esclarecer las circunstancias del deceso mientras avanza el proceso de identificación de los restos hallados y el análisis de los indicios recolectados en las escenas vinculadas al crimen.



