Una lluvia torrencial sin precedentes, acompañada de truenos ensordecedores y una feroz granizada, inundó las calles del distrito de Cabana, capital de la provincia de Pallasca, obligando a cerrar negocios y entidades públicas en medio del pánico generalizado El cielo se oscureció repentinamente sobre , y desató el caos ayer miércoles a partir de la 1:30 de la tarde.
Las angostas vías de la localidad se transformaron en ríos embravecidos, por donde corrían aguas turbulentas que arrastraban todo a su paso. Pobladores aterrorizados corrían a resguardarse, mientras el estruendo de los truenos y el golpeteo del granizo convertían el fenómeno en una verdadera tormenta bíblica.
«Nunca habíamos visto algo así en Cabana; fue aterrador«, relató una vecina, con la voz aún temblorosa. El drama culminó con el colapso parcial de una vivienda rústica perteneciente a una moradora local, que resultó dañada al final de la furia pluvial.


