Una grave denuncia por violencia física y privación de la libertad ha conmocionado a la provincia de Yungay, donde el SO2 PNP Iván Fructuoso Granados, es señalado como el presunto agresor de Jacqueline Bárbara Arias. El incidente, ocurrido en el distrito de Ranrahirca, se habría originado por celos, y se alega que el policía retuvo a la víctima en contra de su voluntad en una vivienda. Ante su intento de escapar, Granados reaccionó con violencia extrema.
La víctima se encuentra en estado crítico, con lesiones severas en la cabeza que la han dejado inconsciente, además de múltiples hematomas en su cuerpo. A esta situación de violencia se suman amenazas de muerte y hostigamiento que Jacqueline ha estado sufriendo en su entorno laboral y educativo.
La gravedad del caso se ve acentuada por el hecho de que el agresor es un miembro activo de la Policía Nacional del Perú, cuya función es proteger a la ciudadanía. Familiares y defensores de los derechos de la mujer exigen una intervención inmediata de la Fiscalía y de la Inspectoría General de la PNP para la separación y sanción del efectivo.
También solicitan medidas de protección urgentes para garantizar la integridad física y emocional de la joven agredida, subrayando la necesidad de cero impunidad en un caso que presenta un claro riesgo de feminicidio. Se ha intentado contactar al supuesto agresor para obtener su versión de los hechos, buscando así transparencia y objetividad en la cobertura del caso. (Datos: Percy Castro)



