Un equipo de científicos de la Universidad Nacional de San Marcos ha confirmado el avistamiento del sapo arlequín de Perú (Atelopus peruensis), una especie críticamente amenazada y posiblemente extinta, en Atojpampa, distrito de Huayllán, provincia de Pomabamba, en la región Áncash. Este hallazgo se realizó a una altitud de aproximadamente 2900 metros sobre el nivel del mar, a seis kilómetros del Parque Nacional Huascarán, y representa un avance significativo para la conservación de la biodiversidad, dado que esta especie pertenece a uno de los grupos de anfibios más amenazados del mundo.
Los ejemplares fueron observados en noviembre de 2024 y enero de 2026, en un canal de regadío tras intensas lluvias. Para proteger esta población vulnerable, los científicos han decidido mantener en reserva las coordenadas exactas del hallazgo. La identificación del anfibio se realizó a través del análisis de sus características morfológicas, que incluyen un dorso verde con manchas negras y puntos blancos en los flancos, lo que lo diferencia de otras especies similares en la región.
Este descubrimiento también confirma que el sapo arlequín ha logrado sobrevivir en una área de la cordillera de Áncash donde no se contaba con evidencia reciente de su presencia. Los investigadores han instado al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre y al Ministerio del Ambiente a actualizar los mapas y planes nacionales de conservación, así como a realizar nuevos monitoreos en la zona para determinar el verdadero alcance territorial de esta emblemática especie peruana.

