Con la finalidad de no responder a la justicia por el grave hecho en el que se vio involucrado, un agricultor -a través de su abogado- acudió a la Corte Suprema para, mediante un recurso de casación: buscar la anulación de la condena de 12 años de cárcel que los jueces de la Corte del Santa dictaron en su contra por el delito de violación sexual en agravio de su cuñada, una menor de edad que quedó embarazada como consecuencia de la agresión.
No obstante, tras revisar el caso, los integrantes de la Sala Penal Transitoria del máximo órgano de justicia determinaron declarar infundado el recurso de casación, por lo cual el imputado Walter Jesús Benito Huerta deberá cumplir la condena que se dictó en su contra.
Este caso de agresión sexual se registró en el distrito de Quillo, en la sierra de Yungay.
El 11 de enero de 2015, la adolescente de 16 años había llegado hasta la vivienda de su hermana para ayudarla con las labores del campo.
Sin embargo, por la madrugada, Benito Huerta ingresó a su habitación y la ultrajó. Incluso, la amenazó de muerte para evitar que lo denuncie.
Durante las investigaciones, el agricultor aceptó haber sostenido relaciones sexuales con la menor, pero indicó en su defensa que ambos sostenían una relación sentimental y que, incluso, había reconocido la paternidad del niño.
No obstante, el testimonio en la cámara Gesell de la víctima reveló el nivel de afectación emocional que sufrió debido al abuso.
En febrero de 2017, el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte de Justicia del Santa halló culpable a Benito Huerta del delito de violación sexual. Además, ordenó el pago de una reparación civil de S/10 mil en favor de la agraviada.
Posteriomente, la Sala Penal de Apelaciones confirmó la sentencia.


