Desgarradoras escenas de llanto y dolor protagonizaron familiares, amigos y compañeros de aula de los adolescentes Luis Cashpa y Antonio Herrera Laborio asesinados cruelmente en el distrito de Moro por un sujeto que hasta el momento no es capturado por la Policía.
Fueron centenares de personas los que acompañaron la romería de los féretros de ambos jóvenes que se dirigieron a la comisaría de la localidad donde exigieron justicia, posteriormente llegaron al estadio de grass sintético donde los fallecidos practicaban su deporte favorito el fútbol y finalmente fueron despedidos en su colegio Santo Domingo.
Fue en el estadio donde se rindió una emotiva despedida de incontenible llantos por parte de sus amigos. Los féretros fueron colocados en el arco y sus compañeros ensayaron una jugada de fútbol haciéndolo imaginariamente con sus fallecidos compañeros.
Al término de este homenaje despedida se enrumbaron hacia el plantel donde Luis Cashpa cursaba el segundo año de educación secundaria y Antonio Herrera Laborio el quinto año. Ambos integrantes de la selección de fútbol del plantel.
A las cientos de personas que estuvieron en el estadio se sumaron otras cientos que se encontraban en el patio del colegio Santo Domingo esperando para la despedida final.
Aquí compañeras de estudios de cada uno de los jóvenes víctimas de la delincuencia los recordaron con emotivas palabras. Resaltaron su amor por el deporte y especialmente el fútbol, su carisma y preocupación por los estudios.
Pronunciando los nombres de los fallecidos se exigió justicia, que este crimen no quede impune y que cuanto antes la policía capture a los asesinos de Luis Cashpa y Antonio Herrera Liborio.
Las escenas de llanto e inmenso dolor se volvieron a repetir en el cementerio. «No sólo han matado a dos chicos, han herido a la población morina. Jamás pensamos que un hecho de esa magnitud iba a ocurrir en nuestro apacible distrito», dijo un amigo de los fallecidos.


