La Federación Médica Áncash Costa ha cuestionado un comunicado del Hospital La Caleta que prohíbe a sus funcionarios y trabajadores hacer declaraciones a la prensa sobre asuntos institucionales, considerándolo una restricción ilegítima a la libertad de expresión. En un pronunciamiento del 25 de mayo, el gremio médico argumentó que esta medida vulnera derechos fundamentales protegidos por la Constitución del Perú, permitiendo a los trabajadores y miembros del Cuerpo Médico informar sobre problemas de atención médica, como la falta de equipos y personal.
La federación recordó que la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública establece que la información estatal es pública, salvo excepciones específicas. Por lo tanto, una prohibición total de declaraciones podría obstaculizar la capacidad del Cuerpo Médico para alertar sobre irregularidades en la salud pública. Además, expresaron preocupación por el efecto intimidatorio de la disposición, que incluye sanciones administrativas para quienes no la cumplan.
La controversia se intensificó tras declaraciones del presidente del Cuerpo Médico de La Caleta, Carlos Sánchez, sobre la inoperatividad de una máquina de anestesia traída del antiguo hospital de Huarmey, lo que llevó al hospital a emitir un comunicado restringiendo la comunicación a voceros autorizados. Otros hospitales de la región han seguido este ejemplo.
Leandro Pérez Rodríguez, presidente de la Federación Médica Áncash Costa, mostró su apoyo a Sánchez, afirmando que el comunicado busca silenciar a los dirigentes ante denuncias de desabastecimiento. Pérez Rodríguez destacó que el Cuerpo Médico tiene un rol fiscalizador y que los directores de hospitales a menudo evitan cuestionamientos públicos por temor a represalias. Afirmó que la denuncia de Sánchez fue crucial para abordar la falta de equipos y que el gremio continuará expresándose sobre irregularidades en el sistema de salud, incluso si eso implica protestas.

