Un operativo conjunto de la Fiscalía y la Policía Nacional del Perú en el establecimiento penitenciario Víctor Pérez Liendo de Huaraz terminó con el hallazgo de droga, navajas, punzones, radios y pipas artesanales, además de documentos que estarían vinculados a presuntos cobros indebidos realizados a internos.
La diligencia inició la noche del sábado se extendió durante 14 horas de trabajo continuo y contó con la participación de 10 fiscales, efectivos policiales, agentes del Grupo Terna y personal de la Policía Canina. Las autoridades intervinieron no solo los pabellones y celdas de los internos, sino también oficinas administrativas del centro penitenciario, donde se incautaron documentos que ahora son materia de investigación.
La fiscal Ada Príncipe Asencios, de la Fiscalía de Derechos Humanos, informó que el allanamiento fue autorizado judicialmente debido a la resistencia que habría mostrado parte del personal penitenciario para permitir el ingreso de las autoridades durante la intervención.
La diligencia se realizó luego de recibirse denuncias sobre presuntos delitos relacionados con abuso de autoridad, cobros indebidos y venta de drogas dentro del penal.
Durante el registro de las celdas se encontraron sustancias que serían estupefacientes, así como navajas, punzones, radios y pipas artesanales presuntamente utilizadas para el consumo de drogas.
Sin embargo, uno de los hallazgos que mayor preocupación genera corresponde a cuentas y certificados de depósito que habrían sido hecho en favor de agentes del penal. Estos documentos deberán ser sometidos a las investigaciones correspondientes para determinar su procedencia, finalidad y eventual vinculación con los presuntos cobros denunciados.
La situación coloca bajo escrutinio los mecanismos de control existentes en el establecimiento penitenciario.
El director del penal de Huaraz, Vicente Chicoma Quintana, deberá explicar, según corresponda a las investigaciones, cómo determinados elementos pudieron ingresar y circular al interior de los pabellones, considerando que el recinto cuenta con controles para el ingreso de familiares y visitantes, además de cámaras de vigilancia.
El operativo se produjo cuatro días después del traslado de peligrosos internos del penal de Huaraz hacia otros establecimientos penitenciarios del país, diligencia que había generado especial atención por el nivel de peligrosidad de los reclusos trasladados.
La intervención fiscal y policial busca determinar si los objetos y documentos encontrados corresponden únicamente a hechos aislados o si revelarían la existencia de una estructura de presuntos cobros, favorecimientos y comercialización de drogas dentro del establecimiento penitenciario.
Las investigaciones continuarán para establecer responsabilidades y determinar la procedencia de los documentos financieros, así como la eventual participación de internos y personal penitenciario en los hechos denunciados.



