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Jasson Curi Chang: “Manual del perfecto eliminado”, análisis de Perú en las eliminatorias

Perú no puede hablar de un equipo base en estas Eliminatorias Rusia 2018 porque de los once jugadores que arrancaron el proceso en Barranquilla, contra Colombia, solo tres se han mantenido y pueden ser titulares este martes contra Ecuador. Tampoco puede hablar de identidad ni estilo definido. Dos puntos para comenzar a entender la irregularidad que nos tiene con 4 puntos en la tabla y eliminados de Rusia 2018.

El llamado once base en estas clasificatorias tiene a Paolo Guerrero como el jugador más recurrente en el equipo. El delantero del Flamengo es el único que ha estado presente en las siete fechas. Pero eso no basta. Ni Lionel Messi solo puede darle títulos a Argentina.

"Manual del perfecto eliminado", por Jasson Curi Chang

En comparación al equipo que presentó Ricardo Gareca por primera vez en este proceso clasificatorio (derrota 2-0 ante Colombia), solo existen tres jugadores que se mantienen hoy en el once: Pedro Gallese, Christian Cueva y Paolo. El portero de Veracruz fue casi siempre titular con Gareca en el banco (excepto en la fecha 3 contra Paraguay y la siguiente contra Brasil), mientras que el de Sao Paulo es otro de los irreemplazables del ‘Tigre’. Se perdió la jornada 3 por suspensión.

El resto del equipo, el que veremos contra Ecuador, es la base de la Copa América Centenario, prácticamente no hay rezagos de los que fue el arranque de las Eliminatorias (seis partidos). Borrón y cuenta nueva le llaman.

Nueva apuesta

Gareca cambió el plan maestro que mantuvo hasta la fecha 5 contra Venezuela en Lima, y también su discurso. El 2-2 fue el detonante y el adiós de algunos referentes. En Montevideo, una fecha después, más de un jugador jugó sus últimos minutos con la selección. Algunos por indisciplina, otros por lesiones y algunos más por no tener rodaje en sus clubes. Todos los males se juntaron. ¿Mala suerte? En una selección con tan pocos jugadores convocables, todo resta.

Dejó de llamar a Luis Advíncula por una inoportuna salida nocturna previa a un partido eliminatorio. Carlos Zambrano no demostró el real compromiso de un referente y, entonces, Gareca lo mandó a la congeladora. Carlos Ascues se pasó toda la temporada en la banca y el gimnasio del Wolfsburgo. Del caso Juan Manuel Vargas hay más de una teoría, pero todas llevan a que el ‘Loco’ no es un líder positivo a sus 32 años. Su reemplazo en la banda izquierda fue Jair Céspedes, presente hasta en la Copa América en Estados Unidos, pero se quedó fuera de la lista para La Paz contra Bolivia y perdió la pulseada con Miguel Trauco.

Quedaron fuera también Josepmir Ballón y Carlos Lobatón, la primera dupla de volantes centrales. Esto por una decisión técnica. André Carrillo, por su parte, vivió meses de amargura con el Sporting de Lisboa y Gareca lo llamó para los dos primeros partidos eliminatorios. Marginado en el club portugués, Carrillo desapareció de las convocatorias. Hoy juega en el Benfica y sus posibilidades de volver crecen.

"Manual del perfecto eliminado", por Jasson Curi Chang

Finalmente, Claudio Pizarro, después del partido contra Uruguay en Montevideo, perdió contacto con el comando técnico. No fue llamado a la Copa América. Ni siquiera vio los partidos de Perú, como declaró para un medio alemán. Es difícil que con ese mensaje el ex capitán vuelva a vestirse con la blanquirroja. Ya con 37 años, su respuesta futbolística tampoco fue un aporte mientras fue convocado.

Más excusas

A punto de llegar a la mitad de la Eliminatoria, Perú sigue sin tener una identidad conocida. No tiene un patrón de juego definido ni tampoco un once base. ¿Gareca es culpable? Tan culpable como los jugadores de jerarquía que no supieron asumir el compromiso de jugarse la vida por la selección (el bendito recambio generacional, seamos sinceros, no tiene tanta calidad aunque corazón le sobra). Pero más culpables son nuestros dirigentes que durante tantos años en la federación no sentaron las bases de nuestro fútbol. Sin formación ni jugadores no hay futuro. Sin clubes decentes ni infraestructura tampoco surgen buenos futbolistas. Sin un torneo local competitivo tampoco damos pelea internacionalmente. Esa es la realidad que seguimos padeciendo.

En Sudamérica, sobre la marcha, seis selecciones cambiaron de técnico y los reemplazantes en el puesto apostaron por el once base de su predecesor. Llegó Pizzi a Chile y respetó lo que dejó Sampaoli. Lo mismo pasa ahora con Bauza en Argentina y Tite en Brasil. La conclusión es determinante. Las decisiones de Gareca han repercutido en cada partido, en cada derrota. Su injerencia en los resultados son indiscutibles. Pero si su mano dura continúa en las dos siguientes convocatorias de este año, sabremos que al menos su escasa herencia futbolística será maquillada por un respeto innegociable por la disciplina.

¿Debe continuar el ‘Tigre’ en la selección? Esa pregunta ni siquiera deberíamos hacerla. El proceso que inició no cambiará con otro técnico. Lo que empezó Gareca, que lo termine Gareca.

En cada proceso cambiamos de técnico, elegimos a otro de distinta nacionalidad a la del anterior; lo que no cambia es el manual que siempre utilizamos: el del perfecto eliminado.(elcomercio.pe)