Una madre de familia denunció una presunta agresión contra su hijo de 19 años, estudiante de la Escuela de Suboficiales de la PNP de Nuevo Chimbote, quien habría resultado con lesiones y quemaduras en el rostro mientras cumplía servicio de guardia.
Según relató la progenitora, su hijo le contó que se habría quedado dormido durante su turno y que, como represalia, integrantes de una promoción antigua presuntamente le rociaron gas en la cara y hasta le habrían arrojado papel higiénico encendido. “Mi hijo me ha contado que él se ha quedado dormido en la guardia, en su servicio. Se ha quedado dormido y ahí la promoción antigua ha ido y lo ha gaseado”, afirmó la madre, quien aseguró que actualmente presenta la zona afectada “todo negro, quemado” y con “ampollas en la cara”.
La madre también contó que, al acudir a la institución, encontró a su hijo temeroso de contar lo sucedido. “Le dije: ‘Hijito, ¿qué te han hecho?’. ‘No, mamá, no hagas nada’”, relató entre lágrimas.
Según su versión, posteriormente conversó con el comandante y el capitán, quienes le habrían planteado solucionar el caso entre las partes. “Le dije: ‘¿Cómo voy a arreglar yo, si es desfiguración de rostro de mi hijo?’. Entonces yo le dije que no voy a arreglar”, manifestó. Asimismo, señaló que el comandante le informó que ya habría conversado con el presunto agresor, identificado por la madre como el alumno Bustamante Díaz, y que este sería dado de baja. La familia sostiene que el caso fue puesto en conocimiento de las autoridades para determinar responsabilidades.
Visiblemente afectada, la madre dejó claro que no busca una compensación económica, sino que se esclarezcan los hechos y se garantice que situaciones similares no vuelvan a ocurrir. “¡Yo no quiero plata, señores! Yo quiero justicia, que no haya esto con otros alumnos así”, expresó. Agregó: “Nosotros pagamos para que les enseñen, no para que los maltraten”.
Finalmente, recordó que su hijo apenas lleva dos meses de formación y, entre lágrimas, afirmó: “Mi hijo tiene 19 años. Es mi primer hijo, es mi vida”. La familia espera que las investigaciones determinen qué ocurrió y quiénes serían responsables de la presunta agresión.

