Un informe de la Fiscalía Provincial Especializada contra la Criminalidad Organizada de San Martín – Tarapoto, liderada por el fiscal Jaime Rojas Guerra, revela la existencia de una presunta organización criminal integrada por efectivos policiales en actividad y civiles, dedicada a delitos de sicariato, tráfico de drogas, robo agravado, extorsión y tenencia ilegal de armas.
Bajo el nombre de “Los Piratas”, esta red habría operado entre los años 2020 y 2024, articulando una serie de crímenes violentos en las provincias de San Martín, Tocache, Bellavista, Huallaga, Lamas y Alto Amazonas (Loreto).
El grupo estaba dividido en dos facciones: una integrada principalmente por agentes del grupo Terna y otras unidades policiales de la Región Policial San Martín, vinculados al arrebato de droga y delitos patrimoniales, y otra compuesta por delincuentes civiles dedicados a robos agravados y tráfico ilícito de drogas.
Entre los principales cabecillas figuran Carlos Miguel Gamarra Pérez, alias “Calicho”, sindicado como líder; Silver Mozombite Isminio (“Chato Silver”), señalado como coordinador operativo; y Jarry Ramos Sangama (“Shantolín”), presunto ejecutor de varios atracos y asesinatos.
El documento fiscal detalla 21 eventos criminales atribuidos a la red. Uno de los más graves es el sicariato del empresario Jorge D’Ambrosio Rengifo, ocurrido en agosto de 2020 en La Banda de Shilcayo. También se incluyen el robo de más de 460 mil soles en el hospedaje Juan Pablo de Tarapoto, en enero de 2022, y múltiples asaltos con víctimas mortales en Bellavista y Juanjuí.
La investigación revela la participación directa de al menos 15 agentes policiales, algunos aún en actividad, identificados con grados como S1, S2 y S3 PNP. Entre ellos figuran los suboficiales Roly Coral Rengifo, Oscar Zuta Heredia, Jacob Ramírez Torres, Jhonatan Pérez Flores, Cirilo Rucoba Coral, Ruth La Serna Ramos, Venus Escobar Asencio y Eddy Santiago Sosa, entre otros, presuntamente involucrados en delitos de homicidio, tráfico de drogas y extorsión.
En varios operativos, los investigados habrían utilizado fusiles FAL y AR-15, pistolas Glock y Beretta, chalecos antibalas policiales y vehículos particulares para ejecutar sus crímenes.
El caso “Los Piratas” constituye uno de los mayores escándalos de corrupción policial y criminalidad organizada detectados en la Amazonía peruana, con una estructura jerárquica, roles definidos y vínculos directos entre delincuentes comunes y efectivos de la Policía Nacional del Perú.
La Fiscalía sostiene que el liderazgo y coordinación interna del grupo permitía tanto la protección de sus operaciones ilícitas como la filtración de información policial, lo que facilitaba la impunidad de sus integrantes durante varios años.
El proceso judicial está a cargo del fiscal Jaime Rojas Guerra, quien ha dispuesto detenciones simultáneas en diversas ciudades del país como parte del megaoperativo “Los Piratas”, ejecutado por la DIVIAC – Tarapoto.


