En salvaguarda de la vida de un menor de cinco años, cuya desnaturalizada madre le quemó las manos, el Tercer Juzgado de Familia de la Corte del Santa ordenó el cese inmediato de todo acto de agresión hacia el niño y entregó la tutela provisional a la abuela materna.
La profesora del niño E.A.H.D. se percató que en sus brazos tenía dos huellas de cicatrices, producto de quemaduras. Al preguntarle, el pequeño dijo que fue su propia madre Rosmery Depaz Carbajal, quien lo quemó en la cocina, como escarmiento porque supuestamente le había sustraído 100 soles de su monedero. Los hechos ocurrieron el 6 de abril.
De inmediato, el Juzgado de Familia, ordenó que la víctima sea entregada a su abuela materna, quien deberá hacerse cargo de su cuidado y protección, hasta que un juez penal lo decida. La agresora fue conminada a cesar de inmediato todo acto que cause daño físico o psicológico al pequeño.
Depaz Carbajal y su hijo deberán recibir terapia psicológica por parte de la Demuna. Se dispuso además que durante seis meses la policía realice visitas inopinadas cada quince días a la vivienda del menor, con el fin de determinar el debido cumplimiento de las medidas de protección. Todo lo actuado se remitió a la Fiscalía Provincial Penal de Turno.
De esta manera, los juzgados de Familia de la Corte del Santa, asumen con decisión su rol de salvaguardar la integridad física y psicológica de los menores de edad, víctimas de abuso.

