Un desnaturalizado padre de familia que le realizó en diversas oportunidades tocamientos indebidos a su menor hija, fue sentenciado a pasar 10 años de su vida, tras las rejas del establecimiento penitenciario de Cambio Puente, por el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de la Corte Superior de Justicia del Santa.
Los hechos ocurrieron en el asentamiento humano Vista al Mar en Nuevo Chimbote, cuando Wilson Alberto Timoteo Gurrionero (40), llegó en estado etílico a su vivienda y mandó a su conviviente a comprar víveres, quedándose junto a sus tres menores hijos.
Al regresar de la tienda, la madre de familia escuchó una discusión y cuando pudo entrar a la casa, la agraviada de iniciales T. F. A. E. (13), acusó a su propio padre de tocarle las piernas y los glúteos, por lo que fue denunciado ante las autoridades.
En el juicio oral, la defensa del acusado intentó desvirtuar los hechos alegando que se trataba de una denuncia falsa orquestada por la agraviada y su madre; sin embargo, el relato coherente de la víctima en la cámara Gessel, así como los antecedentes de Timoteo Gurrionero, quien ya había intentado abusar de su hija meses atrás en Trujillo, trajeron abajo la coartada.
La menor tenía una medida de protección emitida por un juzgado de Familia, pues en una ocasión el sentenciado incluso le rompió la ceja al propinarle un cabezazo.
El monto de la reparación se fijó en mil soles en favor de la víctima.

