La Contraloría General de la República ha identificado irregularidades en la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones (DRTC) de Áncash, específicamente en la designación de Bernardino Raúl Peña Robles como subdirector de Infraestructura y Conservación Vial. El informe revela que Peña Robles mantenía simultáneamente su rol como representante de un consorcio con un contrato activo con la Dirección Regional de Agricultura de Áncash, lo que plantea un conflicto de intereses.
Peña Robles fue nombrado en su cargo el 14 de abril de 2026, sin que se llevara a cabo la verificación adecuada de posibles impedimentos. A pesar de asumir su nuevo puesto, continuó figurando como representante del Consorcio Pajash, que estaba involucrado en un proyecto de riego en la provincia de Bolognesi, con un avance físico del 98%. La Contraloría subraya que, según la Ley de Contrataciones del Estado, un funcionario con poder de dirección no puede ser proveedor de otra dependencia del mismo nivel de gobierno, lo que refuerza la gravedad de la situación.
Además, se detectó que la DRTC no cumplió con los procedimientos establecidos en la Ley n.º 31419 y su reglamento, omitiendo la verificación del perfil e impedimentos para el acceso a la función pública. Peña Robles tampoco presentó las declaraciones juradas requeridas. Finalmente, su designación fue revocada el 15 de mayo de 2026. La Contraloría concluye que estos hechos comprometen la legalidad y el correcto funcionamiento de la administración pública, recomendando al titular de la DRTC, Hiro Ponte Gonzales, que tome las acciones necesarias y determine las responsabilidades pertinentes.


