Una situación crítica se vive en la provincia de Huaylas, región Áncash, tras registrarse un grave deslizamiento de tierra en el cerro Parcay, en el distrito de Yuracmarca, presuntamente a causa de una falla geológica.
El fenómeno se inició el pasado 28 de enero y, con el transcurso de los días, los daños se han incrementado considerablemente, generando alarma entre la población.
De acuerdo con el reporte preliminar, cuatro viviendas han quedado completamente destruidas, 24 fueron declaradas inhabitables, tres presentan daños estructurales y otras 25 se encuentran en riesgo inminente.
Los centros poblados más afectados son Parcay, Pampa Irca, Nueva Esperanza, Santa Rosa, Loma Negra y sectores aledaños, donde decenas de familias viven en permanente zozobra ante el avance del deslizamiento.
Asimismo, se reportan daños en vías vecinales y en tramos de la carretera nacional, afectación de canales de riego y severas pérdidas agrícolas. En el sector Parcay, 13 familias resultaron afectadas y se han perdido aproximadamente 26 hectáreas de cultivos. En Santa Rosa, el número de familias afectadas asciende a 29, con una pérdida estimada de 48.66 hectáreas de sembríos.
Los pobladores han solicitado la intervención urgente de las autoridades regionales y nacionales, una evaluación geológica inmediata del terreno y el envío de ayuda humanitaria, ante el riesgo de que la emergencia continúe agravándose.


