La inmediata intervención en el hospital La Caleta del médico gastroenterólogo, Ernesto Cobián Cerna, permitió que la pequeña Kiara de 4 años de edad pueda salvarse, tras extraerle de emergencia una pila redonda del tamaño de un nuevo sol, que se había alojado en el esófago desde hacía 5 días, y que había producido una herida, pues la pila se estaba descomponiendo y emanando en su organismo fuertes químicos que podrían haber sido mortales para la pequeña.
“Salvamos a una niña de 4 años de edad que había ingerido una pila desde hace 5 días. Una hora más y la pila hubiera producido una perforación esofágica que traía como consecuencia un neumomediastino que hubiera sido mortal. Cualquier objeto extraño es peligroso, pero una pila en el interior tiene ciertos químicos que son mortales para cualquier ser humano”, manifestó el médico Ernesto Cobián.
La menor llegó al Hospital La Caleta, proveniente de Corongo. Sus padres contaron que la pequeña hace 5 días no quería comer, se negaba a recibir cualquier tipo de alimentos diciendo que había algo que se encontraba en su garganta ya que se había comido una pila de un control, la misma que le habían dicho en su posta que la eliminaría en cuanto haga sus deposiciones, sin embargo, su situación empeoraba cada vez más, por lo que decidieron trasladarla al Hospital de Chimbote.
Aquí le tomaron una placa de rayos X que rebeló que la pila que había ingerido hace 5 días atrás en la casa de su tía se encontraba alojado en el esófago. Esta había producido una úlcera profunda, por lo que el médico agilizó una intervención inmediata quirúrgica y por intermedio de una endoscopia digestiva alta pudieron extraer el mortal objeto.
La pequeña se encuentra bajo observación médica y del personal de enfermería en el área de cirugía de emergencia. Aun no puede ingerir nada por la herida producida por la descomposición de la pila y tendrá que ser evaluada y monitoreada.
Su madre de la pequeña, Brigitt Trebejo, no quiso dejar pasar la oportunidad para dar un consejo a partir de su experiencia que le pudo haber costado la vida de su pequeña, y pidió a los padres de familia, no dejar nada al alcance de los niños que puedan coger y meter a la boca.

