El Segundo Juzgado Penal Unipersonal de Investigación Transitoria de Flagrancia de la Corte Superior de Justicia del Santa, bajo la dirección del magistrado Efer Díaz Uriarte, ha condenado a Javier Alan Oliva López a tres años de prisión efectiva por agredir a su padre, Constante Oliva Blaz, un adulto mayor de 88 años que padece de alzheimer. La agresión ocurrió en su hogar en Chimbote, donde el acusado utilizó un banco de madera, causando lesiones en la cabeza a su progenitor, lo cual fue confirmado por un certificado médico legal.
El proceso judicial se llevó a cabo de manera expedita en una sola audiencia, donde se realizaron el control de acusación, el auto de enjuiciamiento, el juicio oral, los alegatos finales y la sentencia, lo que demuestra un esfuerzo por evitar dilaciones y ofrecer una respuesta rápida ante la violencia familiar. Este caso resalta la colaboración efectiva entre el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Policía Nacional y la Defensa Pública, permitiendo la resolución de procesos en menos de 72 horas.
La normativa del sistema de flagrancia promueve la realización de audiencias únicas e inmediatas para acelerar la resolución de casos evidentes y con pruebas suficientes, lo que contribuye a una justicia más ágil y efectiva en situaciones de violencia.

