Una niña de cuatro años logró superar un episodio crítico de cetoacidosis diabética en el Hospital Regional Eleazar Guzmán Barrón. La menor ingresó en estado grave, presentando signos de shock, como desvanecimiento, piel fría y baja saturación de oxígeno. El diagnóstico de cetoacidosis diabética fue inmediato, una condición peligrosa que ocurre por la falta de insulina, lo que provoca niveles altos de cetonas en sangre.
El personal del hospital activó el protocolo de atención en Trauma Shock, lo que permitió una respuesta rápida y efectiva. Tras la estabilización inicial, la paciente fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) para un monitoreo continuo. Actualmente, la niña se encuentra en el área de hospitalización pediátrica, en proceso de recuperación y fuera de peligro.
Este tipo de casos, aunque poco frecuentes, son comunes en el diagnóstico de diabetes tipo 1 en niños, especialmente cuando no hay antecedentes familiares o los síntomas iniciales son ignorados. La madre de la menor expresó su agradecimiento al personal del hospital, destacando que su hija volvió a sonreír gracias a su atención.
El director del hospital, Marcelo Napan Briones, enfatizó la importancia de contar con protocolos clínicos bien definidos para emergencias pediátricas y reconoció el esfuerzo del equipo médico, compuesto por pediatras, intensivistas, enfermeras y técnicos. Resaltó que salvar la vida de un niño es la mayor recompensa para el personal del hospital.

