La jornada de paro indefinido que vive la provincia de Huarmey, en demanda de soluciones a sus problemáticas sociales y ambientales, se vio marcada por un incidente que generó el rechazo de la población. José «Chino» Farro, candidato al Congreso como diputado por el partido Podemos Perú, intentó capitalizar la protesta a través de la entrega de víveres, en lo que fue percibido como un intento de campaña política.
El candidato llegó a la ciudad de Huarmey con su equipo de prensa y coge la bandera para tomarse fotos y en sus redes sociales posteó «Aquí estamos exigiendo junto a la población de Huarmey la liberación de estos ciudadanos que no hacen daño a nadie. La Policía debería tener el mismo valor para detener a delincuentes y luchar por la seguridad ciudadana».
Si bien es cierto el candidato apoyo con víveres a los organizadores de este paro indefinido, no debió de buscar el protagonismo, pues era una marcha de lucha de la población por proteger a la ciudad.
Los pobladores, en un gesto de unidad y para proteger la legitimidad de su protesta, impidieron que el candidato «se luzca como un luchador» (pero ya se había tomado fotografías con los manifestantes y la bandera nacional). Los marchantes expresaron su descontento, dejando claro que el paro no es un escenario para fines electorales, sino una medida de fuerza para exigir a las autoridades el cumplimiento de sus demandas.
Este episodio subraya la sensibilidad de la población de Huarmey frente a la instrumentalización de sus luchas. Los manifestantes, que han paralizado sus actividades en una clara señal de protesta, han manifestado que sus demandas deben ser atendidas por la vía institucional, sin que mediadores o figuras políticas (candidatos a alcaldías o diputados) busquen aprovecharse de la situación para su propio beneficio.



