Arrodillado frente al altar de la iglesia del Señor de la Soledad, el Gobernador Regional de Áncash, Waldo Ríos Salcedo, rompió en llanto luego de participar de la audiencia por presunta sobrevaloración en obras de electrificación, cuando era alcalde de la ciudad de Huaraz.
“Es una prueba del Señor, habrán piedras en el camino, pero Dios está conmigo y ni mil ejércitos podrán contra mí”, señaló Ríos Salcedo a su salida de la iglesia.
La autoridad regional no quiso explicar porque no se entregó a la justicia tras conocerse su orden de captura hace once días.
Asimismo, señaló que recibió una región quebrada y sin presupuesto para obras. Además, no respondió sobre las acciones que adoptará para reactivar la economía en Áncash.
Como se informó, Waldo Ríos Salcedo se puso a disposición del Poder Judicial tras permaneció prófugo de la justicia 11 días, por el proceso que se le sigue por presunto delito de colusión.(RPP)

